octubre 11, 2026
PARAFINA

El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, abordó este jueves la fuerte alza que experimentará la parafina, cuyo precio aumentará en $281,8 por litro a partir del 1 de octubre, según el informe semanal de ENAP. El incremento se produce en medio de la cuarta alza consecutiva registrada por los combustibles en el mercado nacional.

Al ser consultado por el impacto de esta variación, Quiroz puso el foco en el comportamiento estacional del consumo y afirmó: “Hoy día nadie consume parafina, porque con estas temperaturas la verdad es que el consumo es mínimo”. El ministro explicó que esa situación fue considerada para dejar de mantener el precio fijado para este combustible.

La explicación generó cuestionamientos, particularmente por la magnitud del incremento. La parafina tendrá un alza cercana a los $300 por litro, mientras que las gasolinas de 93 y 97 octanos subirán $39,4 y el diésel aumentará $95 por litro.

El contexto también resulta especialmente sensible para el Gobierno, que asumió en marzo de este año y ha debido enfrentar sucesivas alzas de los combustibles asociadas, entre otros factores, al escenario internacional. El propio Ejecutivo ha defendido las modificaciones al mecanismo de estabilización y ha argumentado que mantener el esquema anterior habría significado un importante costo para las arcas fiscales.

Las declaraciones de Quiroz fueron interpretadas por sus críticos como una señal de desconexión con la realidad económica de muchas familias, especialmente de aquellas que utilizan parafina para calefacción. El Gobierno, en tanto, defendió los dichos del ministro y sostuvo que la afirmación apuntaba al carácter estacional del consumo, aunque reconoció que quienes utilizan este combustible sí enfrentarán un impacto en sus gastos.

El episodio vuelve a instalar así el debate sobre cómo comunicar decisiones económicas que afectan directamente a los hogares. Mientras Hacienda pone el acento en la estacionalidad del consumo y en el costo fiscal de mantener mecanismos de estabilización, sus detractores cuestionan que una explicación basada en el menor consumo primaveral pueda transmitir adecuadamente la realidad de quienes todavía dependen de la parafina para calefaccionarse.