octubre 11, 2026
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Ayer jueves 1 de octubre, la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) realizó una jornada de paro y movilización nacional para expresar su rechazo a eventuales recortes en educación contemplados en la discusión del Presupuesto 2027. La convocatoria se desarrolló bajo la consigna “Ni un peso menos para la educación” y contó también con la adhesión de organizaciones como la CUT y el Colegio de Profesores.

En Santiago, la marcha comenzó en Plaza Baquedano y avanzó por la Alameda hacia el poniente. Las cifras sobre participación fueron dispares: mientras Carabineros estimó cerca de 6.000 asistentes, desde la Confech señalaron que la convocatoria habría superado las 20.000 personas. La movilización contaba con autorización de la Delegación Presidencial Metropolitana.

Sin embargo, la jornada también estuvo marcada por incidentes y enfrentamientos en distintos puntos del centro de Santiago. Hubo intervención policial con carros lanzaagua y gases, además de alteraciones al tránsito y el cierre temporal de la estación Universidad Católica. El balance policial informado posteriormente elevó a 31 el número de detenidos durante la jornada.

Uno de los episodios que generó mayor repercusión ocurrió frente a la Casa Central de la Universidad Católica, donde estudiantes de los movimientos Solidaridad y Movimiento Gremial, que realizaban una contraprotesta, fueron agredidos por manifestantes. Registros difundidos posteriormente mostraron golpes, lanzamiento de objetos y pintura, situación que llevó a los estudiantes a ingresar al recinto universitario para resguardarse.

Pese a los disturbios, las demandas del movimiento estudiantil permanecen sobre la mesa. La dirigencia de la Confech sostiene que la discusión presupuestaria puede afectar recursos destinados a distintos niveles de la educación y ha planteado que continuará movilizándose para defender sus reivindicaciones. En ese contexto se entiende la declaración de la dirigenta estudiantil que aparece en el registro: “Presidente Kast, piénselo dos veces antes de meterse con el movimiento estudiantil”, anticipando que continuarán en las calles para defender sus demandas.

Así, la jornada dejó dos imágenes que inevitablemente compiten por el protagonismo: por una parte, miles de estudiantes movilizados para defender sus demandas educacionales; por otra, disturbios, enfrentamientos y decenas de detenidos. La discusión de fondo, sin embargo, recién comienza, porque el debate sobre el Presupuesto 2027 y los recursos destinados a educación seguirá siendo uno de los principales puntos de conflicto entre el Gobierno y las organizaciones estudiantiles.